El uso de abrasivos no tóxicos para chorreado es una alternativa bastante innovadora en el tratamiento de superficies, la cual se puede tratar desde una perspectiva técnica y sanitaria que vincula la calidad del acabado con la reducción de riesgos.
Puesto que los equipos de chorreado proyectan partículas sobre la superficie a tratar con el objetivo de remover recubrimientos, impurezas o restos de oxidación, se ha observado que los materiales no tóxicos tienen una composición que no genera emisiones peligrosas ni deja residuos contaminantes.
Por eso, en este artículo vamos a hablar de las características, la fabricación y los principales tipos de abrasivos no tóxicos, con el objetivo de que puedas aumentar la seguridad en el trabajo con equipos de chorreado.
¿Qué características tienen los abrasivos no tóxicos para chorreado?
La formulación de estos abrasivos se basa en la selección de materias primas en cuya composición química se incorporan materiales de origen natural y componentes reciclados, lo que contribuye a la obtención de partículas con una granulometría controlada y una morfología uniforme.
Hay que tener en cuenta que el tamaño y la forma de estas partículas influyen directamente en la acción de desgaste sobre la superficie y en su capacidad de poder remover los recubrimientos y la corrosión sin provocar daños en el sustrato.
La verdad es que la investigación en este campo ha mostrado que la optimización de los parámetros de densidad y friabilidad de los granos mejora el rendimiento del trabajo, garantizando una acción de corte que preserva mucho mejor la integridad de la superficie que se está tratando.
De hecho, los estudios técnicos revelan que la formulación de abrasivos no tóxicos se centra en evitar la liberación de compuestos dañinos, por lo que lógicamente se produce una menor generación de polvo contaminante.
El mecanismo de acción de estos abrasivos se fundamenta en la interacción dinámica entre las partículas y la superficie a tratar, donde la transferencia de energía al impactar contra la capa contaminada hace posible la eliminación de impurezas sin dañar la estructura subyacente del material.
Además, la implementación de abrasivos no tóxicos contribuye a la mejora de las condiciones laborales, ya que se reducen los riesgos asociados a la inhalación de partículas nocivas.
¿Cómo se fabrican los abrasivos que no generan emisiones peligrosas ni dejan residuos contaminantes?
El proceso de fabricación de abrasivos no tóxicos para chorreado se fundamenta en ciertas técnicas de transformación de materias primas que son previamente seleccionadas por sus propiedades físicas y químicas idóneas para lograr un buen rendimiento sin comprometer la seguridad de los profesionales.
Por eso es que se recurre a materias primas de origen natural o que son recuperadas de procesos de reciclaje, como puede ser el bicarbonato de sodio, o las microesferas de vidrio para chorrear, así como residuos orgánicos que provienen de subproductos agrícolas.
Dichas sustancias se someten a un riguroso análisis en laboratorios especializados en donde los expertos determinan la composición química exacta y evalúan las características de pureza y granulometría mediante la espectroscopia y de dispersión láser.
Después, se procede a su transformación mediante su trituración, donde los equipos modernos de molienda, que trabajan con mecanismos de impacto y fricción, reducen las materias primas a partículas con un tamaño controlado.
¿Qué tipos de abrasivos no tóxicos se pueden utilizar durante el proceso de chorreado?
Como hemos comentado brevemente, de entre las alternativas derivadas de materias primas naturales para fabricar abrasivos no tóxicos estaría la utilización del bicarbonato de sodio, ya que este material se obtiene a partir de procesos químicos que extraen sus propiedades a partir de fuentes minerales.
La verdad es que es una muy buena opción porque su composición química resulta muy estable durante su aplicación y se disuelve en agua, lo que reduce la acumulación de residuos al finalizar el tratamiento.
Otra opción que se ha desarrollado a partir del reciclaje y la transformación de residuos y que ya hemos mencionado es la utilización de microesferas de vidrio, que son partículas que se fabrican a partir de vidrio reciclado sometido a un proceso de fusión y recocido.
Por otra parte, dentro de los abrasivos de origen orgánico, algunos fabricantes han aprovechado residuos generados en la industria alimentaria, como cáscaras de frutos secos o granos de ciertos cereales, sometiéndolos a procesos de trituración y secado controlado.
En general, hay bastantes alternativas que pueden dar un buen resultado en cualquier tipo de trabajo, por lo que si quieres que te ayudemos a elegir el abrasivo perfecto, contacta con nosotros.


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