Las innovaciones en abrasivos industriales más importantes

Las Innovaciones En Abrasivos Industriales Más Importantes

En cualquier nave industrial hay una serie de materiales que resultan totalmente determinantes para que un proceso de producción salga bien, los cuales son los abrasivos industriales y por eso en el artículo de hoy vamos a analizar sus innovaciones más recientes.

Y es que la industria ha empezado a incorporar cerámicas avanzadas, superabrasivos como el diamante industrial y formulaciones capaces de adaptarse al material concreto con el que trabaja cada empresa, así que el mundo de los abrasivos para chorreado y granallado nunca ha estado tan completo.

Aunque un abrasivo se puede concebir como un producto sencillo, que es casi una materia prima, en realidad detrás de cada grano hay mucha ciencia de materiales y sistemas de inteligencia artificial que ajustan la composición según el uso previsto.

Por eso, conocer las novedades que trae este ámbito, y saber cómo aplicarlas al proceso productivo propio, es muy interesante para todos aquellos que trabajen con estos materiales y que les interese el tema de cómo hacer una buena elección del material abrasivo que usan en sus trabajos.

¿Cuáles son las principales innovaciones en abrasivos industriales?

La primera gran novedad que cualquier técnico de taller nota hoy en día llega del propio grano abrasivo, puesto que gracias a la microrreplicación, los fabricantes, en lugar de producir fragmentos irregulares y aleatorios, moldean granos triangulares con una geometría precisa, con puntas afiladas y homogéneas que cortan de forma mucho más uniforme que el grano abrasivo convencional.

El resultado es que, según datos de los propios fabricantes, es que los discos de última generación logran hasta un 60% más de tasa de corte y eliminan hasta un 50% más de material que sus predecesores, lo que reduce a la vez el número de cambios de disco y el tiempo muerto en la línea de producción.

Por otra parte, los superabrasivos son una de las novedades más interesantes y se utilizan allá donde el material a trabajar no perdona errores y se tiene que tratar con muchísima precisión. Para ello, el diamante policristalino y el nitruro de boro cúbico se usan para cortar y pulir titanio, así como materiales compuestos de fibra de carbono.

De hecho, esta es la razón por la que los sectores aeroespacial y de automoción eléctrica, que cada vez emplean más este tipo de materiales ligeros y resistentes, recurren a ellos, así que se puede considerar que son los abrasivos cuyas aplicaciones tendrán más influencia en la industria del futuro.

También, la innovación está avanzando bastante en lo que respecta a los abrasivos no tejidos, que son estructuras de fibra flexible impregnadas de grano que sustituyen a los discos rígidos en tareas de acabado y acondicionamiento de superficies, cuyo mercado global tiene una gran previsión de crecimiento.

¿Qué diferencias existen entre los abrasivos convencionales y los abrasivos de última generación?

Un abrasivo convencional, como el óxido de aluminio, o el carburo de silicio, actúa arrancando material mediante un mecanismo de desgaste progresivo, donde el grano se embota, pierde filo y, llegado cierto punto, deja de cortar para empezar a frotar.

Sin embargo, un abrasivo de última generación se fabrica para fracturarse de una forma previamente estudiada y para renovar sus aristas de corte una y otra vez, lo que cambia por completo su rendimiento en la planta de producción.

El óxido de aluminio y el carburo de silicio son abundantes, relativamente económicos y funcionan muy bien para muchos trabajos, pero los abrasivos de última generación, principalmente el diamante industrial y al nitruro de boro cúbico, cuentan con durezas Knoop de aproximadamente 7.400 y 4.700 respectivamente, las cuales son muy superiores.

Por otra parte, un abrasivo convencional tiende a arrancar el metal de forma menos eficiente, lo que ralentiza el corte, genera calor y reduce la vida útil de la herramienta, y luego estaría la vida útil y el coste por pieza, que son otro frente que establece una gran diferencia, puesto que los abrasivos convencionales trabajan con relaciones de rectificado que, en el mejor de los casos, son de diez a cien veces menores que el de los superabrasivos.

Pero esto no quiere decir que las innovaciones en abrasivos industriales dejen fuera de juego a los abrasivos sintéticos que ya se utilizan, o que haya que pasarse obligatoriamente a estos abrasivos nuevos.

Es bueno que el sector avance hacia una mayor eficiencia, pero siempre habrá que ver qué tipo de abrasivo es mejor para un trabajo concreto, así que si quieres que te ayudemos con esta elección, puedes contactar con nosotros.

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