El tratamiento de superficies en el sector de la construcción

El tratamiento de superficies en el sector de la construcción se realiza a través del uso de materiales, equipos y herramientas, que permiten crear y restaurar estructuras con una buena calidad y una gran seguridad de estabilidad a futuro.

De esta forma, los equipos para el tratamiento de superficies, se utilizan siguiendo la normativa vigente y una serie de buenas prácticas que garantizan que el trabajo consigue el mejor resultado posible.

Así que en este artículo, vamos a analizar todo lo que necesitas saber sobre el tratamiento de superficies en el sector de la construcción, comentando los materiales y herramientas empleados, la función que cumplen los abrasivos para chorreado y granallado, y la normativa vigente con respecto a este tema en nuestro país.

¿Qué materiales y herramientas se utilizan en el tratamiento de superficies en el sector de la construcción?

El tratamiento de superficies en el sector de la construcción lleva consigo el empleo de materiales y herramientas especializadas en cada etapa del trabajo.

Lo primero sería la preparación de la superficie mediante la aplicación de productos destinados a limpiar y acondicionar los sustratos, lo cual garantiza la adhesión de las capas posteriores.

La utilización de agentes desengrasantes y solventes, se combina con la acción de dispositivos mecánicos, como cepillos rotatorios y equipos de chorreado, que remueven residuos y depósitos adheridos a la estructura.

Después, se procede a la aplicación de recubrimientos de protección y acabado, que se mezclan con agentes endurecedores y aditivos para obtener una barrera que repele líquidos y minimiza la agresión de agentes químicos.

En la reparación de superficies deterioradas se aplican concretos especiales y morteros de reparación que incorporan aditivos aceleradores para obtener un fraguado rápido y una elevada resistencia a la compresión.

El uso de estas fórmulas se complementa con otras herramientas que insertan el producto en grietas y fisuras, y con equipos de vibración que mejoran la compactación y la adherencia del compuesto.

¿Qué función tiene el chorreado y el granallado para tratar superficies en el sector de la construcción?

El chorreado y el granallado cumplen funciones propias en el tratamiento de superficies dentro del sector de la construcción, lo que refleja la aplicación de técnicas que optimizan la preparación de las zonas sobre las que se aplican recubrimientos, o se realizan intervenciones de reparación.

Los profesionales emplean el chorro de materiales abrasivos y el disparo controlado de partículas para eliminar recubrimientos deteriorados, suciedad acumulada y capas de corrosión que afectan la calidad de los trabajos posteriores.

El uso de estas técnicas se fundamenta en el interés por establecer una base adecuada sobre la que se fijan productos de protección y acabado, de manera que la integridad del sustrato se conserve durante el mantenimiento y la rehabilitación de las estructuras.

¿Cuál es la normativa vigente en España con respecto a los métodos para tratar superficies en la construcción?

La normativa vigente en España en materia de métodos para tratar superficies en la construcción se articula alrededor de la aplicación de directrices que establece el Código Técnico de la Edificación, junto con el conjunto de normas UNE y las disposiciones de origen europeo.

De esta forma, se recoge en la legislación nacional un marco legal que especifica los parámetros que deben cumplir los trabajos destinados a proteger o restaurar estructuras, con el objetivo de garantizar que los trabajos de construcción y rehabilitación alcancen niveles de calidad que respondan a los requerimientos técnicos y de seguridad.

De hecho, el Código Técnico de la Edificación es un instrumento normativo que dirige la ejecución de obras en el territorio español, y contiene una serie de exigencias en los procesos relacionados con la protección contra la corrosión y la conservación de superficies.

Por ejemplo, se impone a los técnicos la necesidad de aplicar medidas orientadas a mejorar la adherencia y la resistencia de los recubrimientos, y se determinan los criterios que deben cumplirse para que los productos aplicados confieran al sustrato la resistencia que exigen las estructuras sometidas a variaciones de carga y condiciones climáticas adversas.

Como decimos, este conjunto normativo se amplía con la incorporación de diversas normas UNE, que especifican criterios técnicos sobre la preparación y el tratamiento de las superficies, donde se determina los requisitos que deben cumplir los recubrimientos y los sistemas de reparación.

Para trabajar en este sector, es recomendable contar con la ayuda de una empresa especialista en el acabado de superficies que pueda aportarte su experiencia y su asesoría profesional, por lo que te recomendamos contactar con nosotros.

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