El perfil de anclaje y cómo afecta al tratamiento de superficies

La industria depende mucho de la durabilidad de sus estructuras y el coste de los fallos es bastante negativo para este tipo de empresas, por lo que el perfil de anclaje es algo técnico pero también algo económico, teniendo en cuenta su importancia para la calidad final en el tratamiento de superficies.

De hecho, en ABShot, como fabricantes de maquinaria por proyección, sabemos a través de décadas de experiencia que la textura es lo que marca cómo se adhiere el recubrimiento a la superficie, un aspecto que, cuando se descuida, conduce a una corrosión acelerada.

Y es que cuando se trabaja con equipos para chorreado, cada decisión con respecto al abrasivo deja huella en el sustrato, así que vamos a analizar el perfil de anclaje para que que conozcas su importancia en el tratamiento de superficies.

¿Qué es el perfil de anclaje en pintura?

El concepto de perfil de anclaje describe la rugosidad de un sustrato metálico que resulta del granallado, o de otras preparaciones mecánicas, y define cómo el recubrimiento se enlaza mecánicamente con la superficie mediante un patrón de picos y valles.

Dicha idea básica aparece en los estudios técnicos que muestran el patrón de anclaje como un trazado tridimensional, que condiciona la interacción entre el sustrato y la película que está adherida a la superficie.

Cuando se limpia con un abrasivo para chorreado y granallado, el impacto del medio agresivo talla la superficie y modifica la topografía hasta alcanzar una altura y un perfil que dependen del abrasivo, de la presión y del tiempo de exposición, de tal modo que las pequeñas variaciones en la preparación cambian la textura y la capacidad de anclaje del recubrimiento.

En la práctica de control de calidad el profesional utiliza los comparadores visuales cuando necesita una verificación rápida y recurre a réplicas que proporcionan valores numéricos, cuando necesita datos que sirven para validar la adecuación del proceso de preparación frente a la ficha técnica del producto.

Hay que tener en cuenta que el tamaño del perfil afecta al comportamiento del revestimiento, porque un perfil bajo reduce el anclaje mecánico y obliga a compensar con un mayor espesor de película, mientras que un perfil excesivamente pronunciado eleva el consumo de material.

Si se piensa de una forma práctica, controlar el perfil significa controlar las variables concretas del trabajo, que serían la elección del abrasivo, la distancia de chorreado, la presión y la limpieza posterior.

Además, también sería el ajustar las variables mencionadas según la especificación técnica del recubrimiento, para evitar sorpresas durante la aplicación y para mejorar la resistencia a la corrosión en el tiempo, con la ventaja añadida de optimizar el consumo de pintura.

¿Cómo se mide profesionalmente el patrón de anclaje de una superficie para su tratamiento?

Las normas técnicas ofrecen criterios para clasificar el perfil de anclaje y para medirlo en obra, y las series ISO 8503 junto con la norma ASTM D4417 describen los límites de rugosidad y los métodos aceptados para evaluar si una superficie cumple con la especificación exigida por el recubrimiento.

De esta forma, ASTM D4417 diferencia tres procedimientos y, cuando el inspector utiliza el comparador visual, coteja la superficie con placas patrón, cuando emplea un micrómetro de profundidad, coloca la sonda perpendicularmente para medir la distancia entre picos y valles, y cuando aplica la cinta réplica, prensa el soporte espumoso sobre la superficie y obtiene una huella que medirá con un calibre de precisión.

Al usar el micrómetro de profundidad el profesional toma lecturas en varios puntos representativos y calcula el promedio para reflejar la variabilidad de la pieza, y mantiene la sonda limpia y alineada para evitar lecturas sesgadas por partículas, o por la orientación del chorreado.

Por otra parte, la técnica de cinta réplica necesita de un bruñido controlado que reproduce la topografía sobre la espuma y el técnico mide el conjunto con un micrómetro para restar el grosor según la ficha técnica del material de réplica.

Con respecto a las placas comparadoras, hay que decir que ofrecen una comprobación rápida en obra, y el profesional establece así su criterio frente a las referencias ISO, antes de aceptar la superficie para imprimación, de tal modo que la revisión visual aporta una mayor confianza sin sustituir las mediciones instrumentales.

En ABShot, somos especialistas en el tratamiento de superficies con décadas de experiencia, por lo que si tienes alguna duda, o necesitas atención personalizada, contacta con nosotros.

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