El mecanizado por abrasión es el trabajo industrial mediante el cual los técnicos retiran material a través de la acción de partículas con una gran característica de dureza, que entran en interacción directa con la superficie de la pieza.
De esta forma, los profesionales que trabajan en el sector del tratamiento de superficies aplican este método para lograr acabados con un control muy preciso de la rugosidad, consiguiendo así además la obtención de las micrométricas deseadas en los componentes.
Mediante este método, los ingenieros configuran cada operación estableciendo los parámetros de velocidad, de rotación del elemento abrasivo, la presión ejercida sobre la pieza y la elección del abrasivo que se emplea.
Cuando se realiza el mecanizado por abrasión, los abrasivos actúan como herramientas de corte a escala microscópica, y su interacción con la pieza genera una fricción constante que desgasta la superficie, pero con el control del profesional.
Así, los especialistas aprovechan la capacidad de los abrasivos para generar microcortes, transformando la topografía de la pieza mediante una acción mecánica de desgaste.
Esta técnica, que vamos a analizar en este artículo, se diferencia de otros métodos de mecanizado en que los técnicos aprovechan la fricción que se genera entre las partículas abrasivas y la pieza de trabajo para remover el material, en lugar de cortarla con otros métodos.
Por lo tanto, se suele aplicar en las etapas finales de producción, donde el objetivo consiste en perfeccionar la superficie de componentes que previamente han sido mecanizados por otros métodos.
¿Qué equipos industriales se utilizan para el mecanizado por abrasión?
Para el mecanizado por abrasión en las instalaciones industriales se utilizan diversos equipos que llevan a cabo esta técnica con altos niveles de exactitud, lo que posibilita el procesamiento de materiales duros, tales como aceros templados, cerámicas y aleaciones especiales, entre otros.
Dentro de los equipos industriales diseñados para este trabajo se encontrarían todas aquellas máquinas que utilizan herramientas abrasivas con geometrías concretas, las cuales son capaces de remover el material en pequeñas partículas.
En el caso de las rectificadoras se incorpora una muela abrasiva que se encarga de trabajar la superficie de la pieza mediante fricción, donde el trabajador configura todos los parámetros y por supuesto elige el tipo de abrasivo.
Otro equipo que se utiliza en el mecanizado por abrasión son las herramientas de bruñido, que son muy útiles para trabajar sobre superficies internas, o geometrías de difícil acceso.
El pulido y el lapeado son otras técnicas de mecanizado por abrasión, especialmente empleadas para conseguir ajustes precisos entre conjuntos de piezas mecánicas, donde una herramienta impregnada en un soporte blando arrastra el abrasivo sobre la superficie de la pieza.
Por supuesto, en muchas líneas de producción se integran los equipos de chorreado, en los cuales se proyectan partículas a gran velocidad mediante aire comprimido, o líquidos presurizados.
La verdad es que estos equipos resultan idóneos para la limpieza o la preparación de superficies, eliminando recubrimientos y residuos antes de proceder a trabajos posteriores de mecanizado.
¿Qué materiales abrasivos se utilizan para el trabajo de mecanizado?
El mecanizado por abrasión recurre a materiales de elevada dureza, donde de hecho, los abrasivos destacan por sus propiedades intrínsecas, que están determinadas en gran parte por la estructura cristalina, la composición química y el proceso de fabricación a los que se sometieron.
El diamante es el abrasivo de mayor dureza disponible, ya sea en forma natural, o mediante síntesis en laboratorio, puesto que este material muestra una resistencia extrema a la compresión y una muy buena capacidad para generar cortes finos en superficies duras.
Por otra parte, el óxido de aluminio, comúnmente denominado corindón, es otro material que figura entre los abrasivos que más se utilizan. De hecho, se fabrican discos y muelas que integran este compuesto aprovechando su resistencia térmica y su comportamiento durante el desgaste.
También, el carburo de silicio es el abrasivo sintético que se utiliza haya cuando se necesita de un alto poder de remoción sin comprometer la precisión del acabado, ya que los investigadores han demostrado que este material tiene una muy buena capacidad para trabajar tanto con metales, como con materiales cerámicos.
Como ves, el mecanizado por abrasión es una técnica que cuenta con muchas variantes, así que si quieres asesoría para elegir el abrasivo adecuado y saber cuando aplicar esta metodología de tratamiento de superficies, contacta con nosotros.


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