El sector industrial que trabaja el hierro en España lleva a cabo muchas actividades entre las que por supuesto se encuentra el granallado de fundición ferrosa, para realizar el tratamiento de la superficie de este material.
Como en ABShot tenemos décadas de experiencia y un catálogo con todo tipo de granalladoras a disposición de nuestros clientes, conocemos la forma en la que se trataba la fundición ferrosa, y en este artículo, queremos darte toda la información al respecto.
¿Qué es una fundición ferrosa?
Una fundición ferrosa es una pieza metálica que se obtiene a partir de aleaciones cuyo componente principal es el hierro, por lo que es la forma más habitual de trabajar el hierro cuando se necesita dar a una pieza una geometría compleja a partir de un metal fundido que se vierte en un molde y se deja solidificar.
Así que cuando hablamos de fundiciones ferrosas, en realidad nos referimos al hierro fundido, que contiene más carbono que el acero, habitualmente por encima del 2% y puede incluir silicio, manganeso y otros elementos que influyen en su comportamiento.
De hecho, es precisamente esa mayor presencia de carbono la que cambia la microestructura de la pieza y la que condiciona sus propiedades, siendo las principales la resistencia a la compresión, la dureza y la fragilidad relativa frente a la tracción.
Por supuesto, existen varios tipos de fundición ferrosa según cómo se presente el carbono en la microestructura, siendo la más conocida la llamada fundición gris, en la que el carbono aparece en forma de laminillas, o escamas de grafito.
Y la fundición nodular, o dúctil contiene grafito en forma de nódulos, lo que mejora mucho la tenacidad y el alargamiento antes de romperse, acercando sus características a las de algunos aceros.
¿En qué consiste el granallado de fundición ferrosa?
El uso de abrasivos para chorreado y granallado aplicado a las piezas de fundición ferrosa es un tratamiento mecánico por impacto que limpia y prepara la superficie mediante el lanzamiento de pequeñas partículas abrasivas a alta velocidad.
Así que con este método, los materiales abrasivos golpean la pieza, arrastran la arena y los residuos de colada, y dejan la superficie lista para los pasos siguientes a los que se vaya a someter la fundición ferrosa durante el proceso de producción industrial.
Para el granallado de estas piezas, se usan distintos tipos de granalla y por supuesto, la elección del abrasivo y su tamaño influyen en el acabado final, ya que unas partículas dejan la pieza más lisa, mientras que otras la dejan con una mayor rugosidad para mejorar la adherencia de recubrimientos.
Ten en cuenta que para una fundición ferrosa, el objetivo inicial suele ser retirar la arena de moldeo, el polvo y las rebabas generadas durante la colada, por lo que tras el granallado, la pieza debe tener una superficie homogénea y limpia, para que sea más fácil su mecanizado, el pintado, o cualquier otro tratamiento posterior.
Además de limpiar, el granallado modifica el estado general superficial, por lo que en ocasiones se reducen las tensiones residuales, o las redistribuye, lo que afecta a la estabilidad dimensional de la pieza.
Por eso, tras el granallado, algunas piezas deben someterse a comprobaciones para detectar posibles deformaciones y en fundición ferrosa, es habitual revisar el ajuste y la planicidad después del tratamiento por este mismo motivo.
¿Qué tipo de granalla usar para el tratamiento de hierro fundido?
Depende de lo que quieras lograr. Si buscas limpiar y quitar residuos gruesos, se usan abrasivos más rugosos, mientras que para obtener una superficie más lisa, por ejemplo antes de la pintura, se eligen granallas finas, aunque también importa la dureza, el tamaño y la forma del abrasivo.
Hay varios tipos de granalla que se utilizan con piezas de fundición ferrosa, y cada uno deja una marca distinta en la pieza. La granalla de acero, de forma esférica, ofrece un impacto más uniforme y resiste bien el desgaste.
La granalla angular, al tener aristas, desgasta más rápido y deja una textura más agresiva, útil cuando hay que quitar óxido o capas sólidas, y también existen granallas de fundición, cerámicas y perlas de vidrio, que se usan según la necesidad de limpieza o el acabado que se esté buscando.
Además, los equipos de chorreado y la técnica empleada también cuentan, por lo que si quieres que te ayudemos de forma personalizada para llevar a cabo el granallado de fundición ferrosa con la mayor calidad y los mejores materiales, contacta con nosotros.


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