El chorreado húmedo. ¿Qué es y cómo funciona? FAQ

Entre las distintas técnicas disponibles para tratar superficies, el chorreado húmedo es muy interesante por su precisión, su versatilidad y su respeto por el medio ambiente.

Por eso, en este artículo, reunimos las respuestas a las preguntas frecuentes sobre el chorreado húmedo, para que tengas toda la información necesaria sobre este tipo de equipo para el tratamiento de superficies.

¿Qué es el método de chorro húmedo?

El método de chorro húmedo, conocido también como lavado de gases, es una técnica ampliamente utilizada para eliminar partículas, o contaminantes gaseosos de corrientes de aire industrial y como alternativa en el sector del tratamiento de superficies.

Si bien el nombre puede sonar técnico, la idea central es relativamente intuitiva, puesto que se trata de poner en contacto directo un gas contaminado con un líquido, generalmente agua o una solución química, para que los contaminantes se transfieran desde la fase gaseosa a la líquida.

Lo anterior, se logra mediante mecanismos físicos y químicos, como la absorción, la difusión o la reacción química, dependiendo de la naturaleza del contaminante y del diseño del sistema.

Para entender mejor cómo funciona, pensemos en una situación cotidiana, como por ejemplo cuando lavamos un objeto sucio con agua, donde la suciedad se adhiere al líquido y se elimina.

Pues cuando aplicamos esto al sector industrial, el principio es similar, pero a mayor escala y con parámetros controlados con precisión por profesionales cualificados para conseguir un objetivo final muy concreto.

Una máquina especial chorreadora para trabajar con el chorro húmedo consta de una cámara donde el gas contaminado y el líquido se mezclan, la cual puede tener boquillas que atomizan el líquido en gotas finas, aumentando la superficie de contacto entre el gas y el líquido.

Uno de los aspectos más interesantes de este método es su versatilidad, y de hecho, en la práctica, los sistemas de chorro húmedo se adaptan a muy distintas necesidades, siendo un ejemplo clásico su uso en plantas termoeléctricas que queman carbón.

¿Cuál es el mejor medio para el chorreado húmedo?

El mejor medio para el chorreado húmedo depende directamente del objetivo que queramos alcanzar y del material con el que estemos trabajando.

Por lo tanto, a esta pregunta recurrente, no existe una respuesta única, pero sí podemos analizar las propiedades de distintos medios y cómo interactúan con las superficies bajo diferentes condiciones.

Recordemos que el chorreado húmedo combina un fluido, generalmente agua, con un material abrasivo, por lo que como siempre, la elección del abrasivo es lo que marca la diferencia entre un resultado final de calidad y una mediocre.

Si trabajamos en la limpieza de superficies metálicas oxidadas, un abrasivo común es la arena de sílice. Sin embargo, aunque es económico y tiene una gran disponibilidad, también tiene bastantes riesgos para la salud por la silicosis, una enfermedad pulmonar.

Por eso, actualmente se utilizan otras alternativas como el corindón blanco (óxido de aluminio), que ofrece mayor durabilidad y menor toxicidad, aunque eso si, con un coste un poco más elevado.

Pero aparte de la dureza, el tamaño y la forma de las partículas del abrasivo también son parámetros muy importantes para su elección, ya que los abrasivos angulares, generan un perfil de superficie más rugoso, ideal para preparar estructuras antes de aplicar recubrimientos anticorrosivos.

En cambio, los abrasivos esféricos, como las microesferas de vidrio, producen un acabado más uniforme, útil en piezas que requieren tolerancias estrechas, como componentes de motores.

¿Cuál es la diferencia entre el chorreado húmedo y el seco?

Cuando hablamos de chorreado húmedo y seco, estamos comparando dos técnicas que, aunque comparten un objetivo común, que es limpiar, preparar o modificar superficies, difieren en aspectos fundamentales que determinan su uso

El chorreado seco, como su nombre indica, emplea abrasivos para chorreado y granallado que son impulsados por aire comprimido sin agregar líquido, por lo que se generan altas velocidades de impacto, lo que lo hace ideal para eliminar capas gruesas de óxido, pintura vieja o escamas de soldadura en estructuras metálicas.

Sin embargo, en espacios cerrados o al trabajar con materiales tóxicos, el polvo suspendido puede convertirse en un riesgo para la salud y necesitar de sistemas de extracción costosos, y es por eso que el chorreado húmedo, al mezclar el abrasivo con agua, se utiliza porque suprime gran parte del polvo, ya que las partículas quedan atrapadas en el líquido.

Así que según el sector industrial en el que vayas a trabajar, y las características de tu local y tu producto final, necesitarás un tipo de equipo y diferentes abrasivos, por lo que te invitamos a contactar con nosotros para recibir asesoría profesional.

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